06.12.2019 |

Taller de Economía Ambiental con Eswaran Somanathan del Indian Statistical Institute

La actividad fue co-organizada por la UM y Research Institute for Development, Growth and Economics (RIDGE)

La Universidad de Montevideo (UM) co-organizó un taller en Economía Ambiental junto al Research Institute for Development, Growth and Economics (RIDGE), y con el auspicio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El taller se llevó a cabo el jueves 28 de noviembre y el invitado principal del encuentro fue Eswaran Somanathan (Indian Statistical Institute), quien habló del impacto de la temperatura en la productividad y la oferta de trabajo, con evidencia del caso de la manufactura en India.

El comité científico que participó estuvo integrado por Francisco Alpízar (Wageningen U. & EfD), Allen Blackman (IADB), Marcelo Caffera (Universidad de Montevideo), Alejandro López-Feldman (Tecnológico de Monterrey), Juan Pablo Montero (Universidad Católica de Chile), y María Eugenia Sanín (U. de Barcelona & Evry-Paris Saclay).

En su exposición, Somanathan explicó que existen muchos estudios sobre el impacto del clima en la agricultura. Por ejemplo, algunos plantean que las temperaturas altas se asocian con menores cosechas; otros estudios (que son los menos) analizan los impactos en la minería, la manufactura o los servicios. En los últimos años, se llegó a la conclusión de que la producción disminuye cuando la temperatura es alta para el caso de organizaciones manufactureras en China y que, en el caso particular de países pobres, por ejemplo, el impacto es significativo y negativo sobre el PIB (1% por cada grado de temperatura) incluso en aquellos donde la contribución de la agricultura es baja (Dell, Jones & Olken, 2012).

El académico comentó, además, que la producción en los días de altas temperaturas es menor en las firmas de weaving & garment (textil) que no tienen control de clima en las plantas; sin embargo, eso no sucede en las empresas textiles o de producción de acero que sí tienen control de clima. Somanathan destacó que este comportamiento es consistente con el mecanismo de estrés por el calor. Explicó que las altas temperaturas influyen en el absentismo laboral, pero los incentivos adecuados pueden mediar en este efecto. Por último, desarrolló el concepto de que la adaptación es selectiva, lo que implica que el control de clima es más probable que exista en los procesos de trabajo más intensivos, por ejemplo, en la industria de los diamantes.

En la exposición se habló también del caso de la India, donde las plantas de manufactura tienen una producción cercana a un 2% menos por cada grado que aumenta la temperatura debido al mecanismo de estrés por el calor. En relación con este mecanismo, existen estudios que determinan que las habilidades cognitivas comienzan a disminuir cuando la temperatura supera los 25°C, y que en las actividades físicas la persona se enlentece. Esta teoría se basa, principalmente, en actividades que involucran esfuerzo físico, y no tanto en actividades que se realizan dentro de una fábrica y que no sean extenuantes, señaló Somanathan. Además, concluyó que existe evidencia de que las altas temperaturas generan absentismo en el día y en los días siguientes incluso en lugares de trabajo con control de clima, y que el estrés por el calor puede ser aún peor en lugares abiertos donde hay menos adaptabilidad, tales como la agricultura o construcción.

En conclusión, Eswaran Somanathan brindó detalles de su paper, que provee evidencia sobre el mecanismo de estrés por el calor, que puede explicar la correlación entre la temperatura y la producción de la economía, y que el control de clima en el lugar de trabajo es efectivo pero costoso y, por lo tanto, no siempre se adopta. Esto es una preocupación particular para los países más pobres y con trabajadores menos productivos, aseveró el experto.