18.09.2019 |

Estudiantes trabajan en proyecto en cárcel de mujeres

Damián Mendiondo, encargado de redención de pena en la Unidad Nº 5, asistió a una clase de la materia Creatividad e Innovación

Los estudiantes de la materia Creatividad e Innovación, a cargo de la directora de Initium Josefina Maisonnave y de Romina Dominzain, trabajan en un proyecto en la cárcel de mujeres. A través de la metodología de Design Thinking los alumnos deben encontrar soluciones para la relación de las privadas de libertad con sus familiares en el exterior. En este momento, se encuentran en la etapa de empaparse en el tema, para lo que han realizado visitas a la Unidad Nº 5. En ese contexto, Damián Mendiondo, encargado de redención de pena para la cárcel de mujeres, asistió a un encuentro para responder a sus preguntas.

Mendiondo explicó que para entender la realidad de las mujeres privadas de libertad es necesario generar empatía: “Es muy importante escucharlas. Todos vemos el mundo desde diferentes perspectivas y hay que colocarse en los zapatos del otro para tener una visión más global”. Agregó que a diferencia de los presentes que “tenemos pilares que son nuestra familia”, muchas de las reclusas han tenido una infancia y juventud en el INAU y ese trayecto “de institucionalización al 100%” influye de forma negativa en sus vidas.

Explicó que las reclusas tienen la posibilidad de estudiar y trabajar dentro de la cárcel y que, de esta forma, pueden contribuir a descender los días de pena. Relató una experiencia en la que estuvo involucrado. Contó que estudia Educación Física y un día una de las mujeres privadas de libertad le dijo que quería empezar a estudiar esa carrera. Su salida para las clases se concretó y pasó de ser uno de los encargados que la vigila a ser su compañero de clase. Agregó que empezó a imprimir dos copias del material de estudio, uno para él y otro para la reclusa.

La profesora Josefina Maisonnave indicó que llama la atención la sonrisa y el buen humor de las personas que trabajan dentro de la cárcel. Mendiondo explicó que antes la vigilancia la ejercían únicamente policías pero que, a partir de un nuevo programa de “seguridad dinámica” del Ministerio de Interior, ahora trabajan junto a las mujeres otros civiles que intentan establecer un vínculo para ayudarlas. Aunque no ha trabajado en la cárcel en la que viven mujeres junto a sus hijos, opinó que piensa que no es una buena solución porque los niños se crían en un ambiente vinculado a la delincuencia y la violencia. En relación a esto, mencionó algunas soluciones que han encontrado otros países.