06.03.2019 |

Clock: una herramienta sencilla para desafíos diarios

El graduado de FCEE Alfredo Ghirardelli desarrolló "SoftwareClock", un sistema digital avanzado para el control de tiempo y asistencia que realiza el personal de una empresa

Fin de mes. En las oficinas de los contadores parece que el tiempo corre más rápido. En uno de esos momentos de calculadoras y archivos de Excel, Alfredo Ghirardelli hacía la supervisión en la liquidación de haberes de algunas empresas. Entre ellas, había una que resultaba más difícil porque los empleados trabajaban en varios lugares y los controles eran con planillas “que siempre eran discutidas”. Los siguientes tres o cuatro días siguientes al pago de salarios había continuos ajustes “que parecían negociaciones” para determinar si lo pagado era lo correcto. Al mismo tiempo, un amigo de Alfredo comenzó una software factory y el problema de cada mes se convirtió en una oportunidad. Las planillas de papel se transformaron en un emprendimiento digital: SoftwareClock

Alfredo terminó el bachillerato en el Colegio Seminario y estudió la carrera de Contador Público en la UM. “SoftwareClock” es un sistema digital que permite tener información en tiempo real de forma fácil y desde cualquier dispositivo conectado a internet. Explicó que las marcas de ingreso y egreso del personal son obtenidas desde la aplicación “clockApp” y enviadas a servidores que quedan disponibles las 24 horas del día los 365 días del año. La principal novedad del software es que ayuda a resolver situaciones cotidianas de forma sencilla: avisa en tiempo real si algún empleado marcó fuera de hora, si alguien se olvidó de marcar o si se realizaron horas extras. Además, cuando una persona marca, el sistema le saca una foto. 

El graduado de la UM contó que la carrera de Contador Público le dio las herramientas para saber qué era exactamente lo que quería conseguir, cuál era el nicho de mercado que no estaba satisfecho con las soluciones tradicionales y la capacidad de saber hacia dónde dirigir su emprendimiento. Sobre SoftwareClock, relató que el primer hito fue conseguir el funcionamiento del software y su comercialización. El segundo, hacerlo cada vez más intuitivo, porque asegura que crecen con el feedback de los clientes. “No entendemos a Clock como producto terminado, sino que siempre pensamos en nuevas funcionalidades. A su vez, para el primer semestre del 2019 tenemos el desafío de la internacionalización en Argentina, Paraguay y Bolivia”, afirmó.

Hoy trabaja junto a un equipo y, entre sus más de veinte clientes, se encuentran Salus, Abitab, Prüne, Sodre, Gama y John Deere. «Al trabajar con distintas industrias, ver realidades diferentes y querer entender las dificultades de cada una, lo normal es que siempre esté pensando en qué podemos hacer a futuro. Hay que enfrentarse a un montón de “no” y seguir adelante, animarse a arriesgar y confiar en las ideas propias. Por encima de las dificultades que encontré, siempre tuve la satisfacción de conseguir lo que necesitábamos en cada una de las etapas», concluyó.