20.11.2017 |

Alumno de FCEE trabajará en el Banco Mundial

Federico Ganz cursa el Máster en Economía de la UM. En el Banco Mundial ocupará el cargo de Research Policy Analyst en el área de Comercio y Competencia

La situación económica del país en 2002 y un curso en el liceo fueron el origen de la decisión de estudiar Ciencias Económicas. Cursa el Máster en Economía de la UM y ahora se prepara para viajar a Washington D.C., donde ocupará el cargo de Research Policy Analyst, en el área de Comercio y Competencia, del Banco Mundial. Sobre sus actuales estudios en la Facultad de Ciencias Empresariales y Economía, aseguró: “El máster de la UM me ayudó a afianzar conocimientos y a tender algunos puentes entre herramientas que antes no sabía muy bien cómo combinar”. Su nombre es Federico Ganz y en la siguiente entrevista habla sobre el trayecto recorrido y el que comenzará a partir de esta nueva etapa:

¿Cómo surgió tu vocación por la Economía?

Mi curiosidad por la Economía comenzó con la crisis de 2002, con apenas 13 años. No tenía muy claro qué era, pero eso que llamaban “crisis económica” de repente, y sin pedir permiso, golpeó a mi familia y a otra gente querida a mi alrededor. Siendo tan joven me costaba mucho entender cómo esta cosa sin rostro, esta especie de tormenta sin viento ni lluvia, podía generar tanto daño. Recuerdo prender la tele y ver en los informativos los saqueos en Argentina, y tener la duda de si eso iba a pasar de este lado del charco. Fueron momentos muy duros para el país entero que me marcaron mucho y que me llevaron a decir “esto lo tengo que entender”. Unos cuantos años después, tuve la chance de tomar un curso de Economía en el colegio. Ese primer contacto con esta ciencia me hizo agarrarle el gustito, y lo que en principio fue solo curiosidad, lentamente comenzó a transformarse en vocación.

¿Por qué decidiste cursar el Máster de Economía de la UM? ¿Qué te aportó?

La Economía tiene por objeto brindar respuestas a problemas sociales. Los individuos, más aún las sociedades, son elementos infinitamente complejos y por ende inabarcables en su versión cruda. Es tarea del economista desentrañar en esa inmensidad los elementos centrales del problema al cual pretende dar respuesta y entender su interrelación. Dicho en otras palabras, hacer de lo complejo algo simple, inteligible, sin dejar nada importante por el camino. Para lograr un buen modelo económico dada la pregunta planteada, o sea para hacer buena Economía, adquirimos en los cursos de grado una serie de herramientas. Estas herramientas muchas veces quedan, como consecuencia de la impericia propia del estudiante, en compartimentos estancos. Al menos esa fue mi experiencia.

Hice mis estudios de grado en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de la República. La sensación que me quedó al culminar la licenciatura —y permítanme una analogía con la carpintería— es que si bien me sentía capaz de hacer un manejo decente del martillo o del destornillador, me sentía incapaz de poder crear una mesa o de reparar un banco. El dominio en la aplicación de las herramientas se adquiere, a mi entender, con maduración, con trabajo e indefectiblemente con más estudio. El máster de la UM me ayudó a afianzar conocimientos y a tender algunos puentes entre esas herramientas que antes no sabía muy bien cómo combinar. Aún estoy muy lejos del economista que quiero ser, pero siento que cada día estoy un pasito más cerca. Las materias que he tomado del máster han jugado un papel muy importante en ese sentido.

¿Cómo surgió la oportunidad de ir a trabajar al Banco Mundial? ¿De qué se trata la propuesta?

La oportunidad surgió a partir de un llamado que me llegó a través de la UM. Tras una serie de entrevistas y de pruebas, me confirmaron que había quedado seleccionado. El cargo que voy a ocupar es de Research Policy Analist en el área de Comercio y Competencia. Es una oportunidad muy interesante puesto que voy a estar trabajando con otras dependencias del Banco Mundial e interactuando con las agencias de los gobiernos en el desarrollo de proyectos vinculados al comercio y la competitividad.

¿Cuáles son tus expectativas a futuro, como profesional?

Mi intención es seguir formandome y para eso me gustaría hacer un doctorado en Economía. En cuanto a mis expectativas a futuro, no pienso en un punto de llegada concreto, sino más bien en desarrollar las capacidades que me permitan, el día de mañana, poder elegir el camino que más me atraiga. El mundo y las circunstancias cambian, y parece que esos cambios suceden cada vez más rápido. Quiero poder ser capaz de adaptarme a ese cambio y así poder hacer algún aporte que el día de mañana, cuando sea viejito y mire para atrás, me haga sentir orgulloso.