29.09.2017 |

Ramón Díaz: un hombre que dejó huella

Daniel Corbo, Javier de Haedo y Álvaro Diez de Medina homenajearon al economista y pensador uruguayo en la mesa redonda de ACADECO, coorganizada por FCEE de la UM

Una piedra que cae el lago y forma circunferencias cada vez mayores y más lejanas. Así fue el legado del economista Ramón Díaz en el pensamiento económico de nuestro país, su contribución a la opinión pública, y su influencia en la vida de muchas personas del sector dirigente del Uruguay.

La segunda mesa redonda de la Academia Nacional de Economía (ACADECO) tuvo lugar el miércoles 27 de setiembre en la Universidad de Montevideo, y contó con la participación de Daniel Corbo, Javier de Haedo y Álvaro Diez de Medina en modalidad de mesa redonda. El encuentro fue coorganizado por ACADECO y la Facultad de Ciencias Empresariales y Economía (FCEE). El decano de la FCEE, Alejandro Cid, introdujo la actividad y dio paso a Eduardo Palacios, miembro del consejo directivo de ACADECO, quien se refirió a Díaz como: “Mi amigo, mi mentor, y quien me introdujo en la ciencia económica”. Los tres expositores retrataron al economista, abogado, periodista y docente uruguayo que falleció en enero de este año.

Corbo habló de una faceta emblemática de Ramón Díaz: la libertad. “En lo personal, tuvimos en alta estima a don Ramón, por la honestidad intelectual y la brillantez con que dio una batalla pública de ideas. Muchas veces, contra corriente de las versiones recibidas. Pero además, porque las acompañó con una gestión pública consistente con ellas, faenas donde destacó por su coraje cívico”, afirmó el ex presidente del Consejo de Educación Secundaria y consejero de Codicen.

Por su parte, de Haedo opinó que “su mayor contribución” fue la transmisión de su pensamiento a través de las editoriales de Búsqueda “porque allí el pensador salió del ámbito en el cual suelen quedar muchos pensadores” y llegó a formadores de opinión, gobernantes y la ciudadanía en general.

“Fue un grande en nuestro país, una de esas personas que deja huella y que otros siguen. En lo personal, fue un privilegio haberlo conocido en varias de sus facetas y haber compartido esfuerzos, discusiones y acciones por el bien de Uruguay”, relató el ex director de la Oficina de Planeamiento, subsecretario del Ministerio de Economía y Finanzas y consultor del Banco Interamericano de Desarrollo y Banco Mundial.

Finalmente, Diez de Medina, contó que en la materia “Pensamiento Político y Social” que imparte en la FCEE, muchas de sus líneas de trabajo son de sus conversaciones con él. “Ramón tenía un conocimiento sofisticado y profundo de la Filosofía Política, precisamente por su hondo interés en la Economía. La filosofía política nos define, según una regla clásica, qué es lo que recibe quién y por qué. Y ese es un punto en común con lo que Ramón denominaba la Economía Normativa. Esa que debía administrar recursos que eran por naturaleza escasos”, dijo.

Relató que algo que siempre le asombró de Ramón Díaz fue el respeto con el que escuchaba a las nuevas generaciones, “ese interés por captar nuevas ideas y por incorporarlas a su discurso”. “Esas dos grandes lecciones de Ramón —el estudio fundamentado, profundo, cada concepto bien arraigado, bien expuesto y sometido siempre a la posibilidad de ser discutido, y esa apertura a los demás— creo que lo hacen un pensador realmente sobresaliente”, concluyó.