17.07.2017 |

Un proyecto para la primera infancia

Investigadores de la UM presentaron el estudio “Crianza positiva: identificando y promoviendo competencias parentales para contribuir con el desarrollo infantil”

Investigadores de la Facultad de Ciencias Empresariales y Economía participaron del estudio “Crianza positiva: identificando y promoviendo competencias parentales para contribuir con el desarrollo infantil”. Los economistas presentaron el proyecto el 29 de junio en el V Encuentro de Investigadores en Primera Infancia, que tuvo lugar en el Instituto Pasteur.

El grupo de investigadores que desarrolló la investigación está integrado por Ana Balsa (UM), Alejandro Cid (UM), Juanita Bloomfield (UM), Rosario Valdés (Asociación Fe y Alegría) y María del Luján González (Universidad Católica del Uruguay).

A través de una intervención familiar breve, intensiva, de carácter preventivo, y altamente protocolizada, este proyecto tiene como objetivo contribuir al desarrollo de buenas prácticas de crianza, fortalecer los vínculos y el ambiente familiar donde los niños crecen, y promover el desarrollo pleno de los niños en sus dimensiones cognitivas, socioemocionales y físicas, explicaron los autores.

La intervención se asienta en los principios de la “parentalidad positiva”: conocer y aprender a responder a los sentimientos, pensamientos y reacciones de los niños según su etapa de desarrollo; promover y reforzar los vínculos afectivos de la familia; ofrecer al niño un ambiente seguro y estable; resolver problemas de manera positiva, sin recurrir a castigos físicos, gritos, amenazas o insultos; y construir sobre las fortalezas de la familia, ayudando al padre y/o madre a identificar sus recursos y a desarrollar la capacidad de reflexión sobre su experiencia con el niño. A través de estas herramientas, se espera contribuir a cerrar la brecha cognitiva y socioemocional de las capacidades que se genera en edades tempranas en Uruguay.

La intervención tiene las siguientes características innovadoras para Uruguay:

-Busca contribuir al fortalecimiento del hogar a través de la construcción de fortalezas y recursos disponibles en la familia.

-Su período de duración es relativamente corto (cuatro meses como máximo).

-Se encuentra altamente protocolizado, es decir, cada sesión de los talleres y visitas sigue un orden definido, secuencial y basado en premisas teóricas, con escasos márgenes para la improvisación.

-Tiene un enfoque piramidal (o salubrista) que busca atender a diferentes franjas de la población de acuerdo a sus necesidades.

-Se inserta en el marco institucional de los centros CAIF y de los recursos humanos de sus equipos técnicos, potenciando la intervención a través de una institucionalidad sólida, y de un conocimiento y lazos de confianza ya existentes con las familias.

-Se diseña como una adaptación de distintos componentes de probada efectividad a nivel internacional. 

Crédito foto: Pixabay